Comparativa
La ortodoncia invisible frente a otros sistemas
¿Cuál es el mejor sistema o la mejor técnica de ortodoncia?
Ortodoncia invisible (Invisalign), ortodoncia lingual, brackets de metal, plástico, composite, cerámica, porcelana, cristal de zafiro…
Si estás pensando en someterte a un tratamiento de ortodoncia, la decisión más importante será la elección de la técnica de ortodoncia más idónea. Ojo: no hay ningún sistema ideal, todas las técnicas tienen ventajas e inconvenientes, y lo que es bueno para una persona, puede no ser lo mejor para otra. Infórmate y escoge la técnica ideal para tu caso.
1. Ortodoncia tradicional mediante brackets metálicos
Se basa en unos alambres sujetos a los dientes mediante piezas de acero, que el ortodoncista manipula en sucesivas visitas para forzar a los dientes a ganar su posición correcta. Son los aparatos de toda la vida: muy poco estéticos (el color plata del metal destaca sobre el blanco de los dientes), incómodos -tienden a producir irritaciones y llagas en la boca y las encías-, y no extraíbles, pero resultan un tratamiento económico y eficaz para intervenciones graves.
Existen variantes que sustituyen los brackets de metal por brackets de plástico o de composite, pero son muy porosos y captan colorantes de las comidas, se desgastan, se deforman con facilidad y se despegan. Los brackets de cerámica se fracturan con facilidad debido a que la porcelana es muy frágil. De estas opciones la mejor es la de los brackets de cristal de zafiro, que al menos no son porosos y sí mucho más resistentes.
2. Ortodoncia lingual a medida
La ortodoncia lingual está también basada en el uso de brackets convencionales, pero con la particularidad de que vez de adherirse a la parte frontal de la dentadura, lo hacen a la parte interna de los dientes, resultando así prácticamente invisibles desde fuera y evitando riesgos de descalcificación en la superficie frontal del diente. El principal problema de este sistema, cuyo precio ronda los 5.000 euros, es que produce rozaduras con la lengua y puede resultar muy doloroso, junto al hecho de que cuesta acostumbrarse a usarlos y pronunciar sin cecear.
3. Ortodoncia invisible
La ortodoncia invisible sustituye los alambres y brackets de los sistemas anteriores por dos férulas o fundas compactas y transparentes que envuelven el arco dental superior e inferior. Estos aparatos prácticamente invisibles resultan cómodos y prácticos, ya que el paciente puede quitárselos y ponérselos a su gusto. Su eficacia eso sí es más limitada que los brackets para ortodoncias severas, pero para la mayoría de los casos resultan ideales. Eso sí, lo bueno nunca es barato, y de nuevo su precio ronda los 5.000 euros.
